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Condenándome

Húndete en la oscuridad de mi cuerpo, en la calidez de mi garganta, en la posada de mi alma. Lame cada gota de mi cuerpo, inspira cada suspiro de mis labios y mezcla tus sabores en la fragancia de mis sueños. Crea la humedad en mis ventanas y en las sabanas de nuestros momentos. Alza los brazos para tocar con los dedos el tejido de nuestros movimientos. Tócame, tómame, haz sentir que mis ojos se nublan de maldito placer, condenándome a añorar cada parte de tu ser.


N {Propio}

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Nanas

Estrecha es la mira por donde nuestro afecto resplandece. Se acota por las muestras inagotables del ego que nos imponemos a nosotras mismas. Todo a nuestro alrededor nos señala y nos insta a que la mirilla se acote y restrinja, hasta que quede aplastada por un puñado de normas que nosotras mismas fortalecemos. Los pequeños destellos de nuestro afecto que en ocasiones logramos ver son palabras de auxilio que nos dan claves para nuestra supervivencia. Vamos viendo poco a poco como el “no somos nada sin las normas” esconde la poderosa verdad de “nos estamos matando con esas normas”. Explicar y explicar una y otra vez el secreto de la felicidad, pero la ignorancia que nos somete por nuestras propias vendas nos impide filtrar la verdad. Nuestra propia verdad, nuestro propio afecto. Asumimos un conjunto de preceptos impositivos sin los cuales pensamos imposible la vida, pero nos retuercen para exprimirnos gota a gota nuestro ser. La caballería de números en suma podría desbaratar y violent...

Aves

Proceder sin proceder a encontrarnos. Arremangarnos en los acantilados y ahond ar. Hambrientas las aves se posan y dejan sus plumas cuando bailan el aire. Las llamas titilan y las nubes se paran. Agradecida se posa el ave alimentada y conquista los ejes del mundo lindante. Agua viene por los sueños de labriego y cunden las lomas de cristalinos remolinos. Arden los ojos de mirada lejana y se descubren los sentires de respiraciones arboladas. Puesta cumbre de los hogares, que contemplan las ascuas de añejas patronas. Un pie frente al otro intercambian zanjas y el vals de las aves se transforma en tierra. Fdo. La Figa Vegana

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